Por Arlette Gaona Pliego

Supongo que muchos de nosotros hemos puesto algún sobrenombre a un amigo, a un hijo, incluso a la familia. O por el contrario, nos han puesto alguno. Le invito a considerar a continuación sobre como un apodo suele afectar la autoestima de nuestros hijos. Generalmente se espera que sean los amigos quienes pongan sobrenombres graciosos, sin embargo no siempre es así, ya que en ocasiones, los padres son quienes ponen el primer sobrenombre a su hijo.

Mi intención no es criticar o juzgar a quienes lo hacen ya que muchos ponen sobrenombres tiernos, por decirlo de alguna manera, más bien deseo que notemos como hay apodos que incomodan o avergüenzan a nuestros hijos.

Sad child in the park, outdoor, summer to fall

Cierto día, mientras estaba dando la clase, un niño se refirió a su amiguito por su apodo, en lugar de hablarle por su nombre y, pude notar que esto le molestó. Cuando le pregunté si encontraba bien, me dijo que no le gustaba que le dijeran así (menciono su apodo), porque ese no era su nombre. Este pequeño incidente me hizo reflexionar que en ocasiones ponemos apodos, los cuales para nosotros, no son ofensivos pero para los niños sí lo son, y es que muchas veces los sobrenombres hacen referencia a algún rasgo de nuestro aspecto físico, por ejemplo: nuestra complexión, color de la piel, etcétera.

Desde mi punto de vista, considero que deberíamos tener cuidado al momento de poner un sobrenombre y evitar aquellos que hagan referencia a la complexión física de nuestros hijos, porque su autoestima puede verse afectada de forma negativa.

Sad child looking out the window. Toning photo.

Recordemos que la infancia es la etapa donde los niños apenas están fortaleciendo su autoestima y este tipo de acciones, como ponerles apodos, puede afectarles más de lo que nos imaginamos. Otra etapa en donde se puede lastimar a nuestros hijo es en la adolescencia, recordemos que en esta etapa los jóvenes están buscando su propia identidad y si nosotros los llamamos por algún sobrenombre que le moleste o denigre podemos afectar de manera significativa su autoestima.

Como mencioné al principio, no intento criticar a los padres que en algún momento lo han hecho, lo que pretendo es hacerles ver que los apodos no siempre son bien aceptados por el niño o por el adolescente.  Si nuestro hijo ya tiene alguno, seria bueno que nos acercáramos a él y preguntemos si le incomoda o molesta. En caso afirmativo, deberíamos dejarle de decir ese apodo y hacer que los demás miembros de la familia también lo eviten.

happy family portrait

Por otro lado es vuelo mencionar que hay sorenombres que a los niños en lugar de molestarles les agradan y elevan su autoestima así que no todos suelen ser ofensivos.

No olvidemos que la familia es el lugar donde los niños deben sentirse amados, protegidos y no lastimados o menospreciados.

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