Como maestra de preescolar, me ha tocado acudir a diferentes pláticas acerca del ya tan conocido problema del “bullying”. Uno de los aspectos que más ha llamado mi atención sobre este complejo asunto, es la reacción de los padres de familia cuando escuchan la palabra “bullying”, pues lo primero que dicen es: “ojalá que mi hijo nunca sufra de esto en su escuela”. Pero muy pocos, o mejor dicho, casi ninguno se expresa diciendo: “ojalá que mi hijo jamás HAGA esto en la escuela”.

Este tipo de reacciones provenientes de los padres, es preocupante, porque aparentemente muestra que mientras “sus” hijos no sean los que estén siendo abusados, entonces “no hay problema” y, desde mi punto de vista, considero que ambas posiciones, tanto la del afectado como la del que está afectando, son muy preocupantes.

Hasta hace algunos años, la edad en la que solía manifestarse más frecuentemente este problema era durante la adolescencia, pero ya no es así. En la actualidad los niños de primaria, e incluso los de preescolar, pueden llegar a sufrir este tipo de maltrato y con esto me surgen algunas preguntas: como padres ¿qué estamos haciendo para prevenir este tipo de acciones entre nuestros niños y jóvenes? O ¿es que estamos esperando a que esto suceda para entonces tratar de hacer algo al respecto?
Scared Boy on Swingset with Bully Defense

Lo que a continuación comparto con ustedes, solo tiene como propósito ayudarnos a reflexionar acerca de lo que podemos hacer, para evitar que esto siga pasando entre nuestros hijos, mencionando algunas de las características que los niños pueden manifestar, cuando están siendo abusados o cuando son los que están abusando.

Empecemos por la definición de la palabra “bulling”, la cual según el diccionario de la Real Academia Española dice: esta palabra es un anglicismo que no forma parte del diccionario pero cuya utilización es cada vez más habitual en nuestro idioma. El concepto refiere al acoso escolar y a toda forma de maltrato físico, verbal o psicológico que se produce entre escolares, de forma reiterada y a lo largo del tiempo.

Algunos de los síntomas que podemos ver en nuestros niños cuando están siendo abusados son los siguientes:

– Decir que no quieren asistir a la escuela

– Presentar moretones en alguna parte de su cuerpo

– Baja autoestima

– Inventar una dolencia para no asistir a clases

– Llegar con sus pertenencias rotas o bien “haberlas perdido”

– Aislarse en casa y no querer hablar con nadie

– Estados de ánimo muy cambiantes

 

Síntomas para saber si nuestro hijo es quien abusa de los demás:

– Tener amigos agresivos

– Involucrarse en peleas

– Llegar a casa con objetos nuevos o dinero

– Mostrarse agresivo

– Acudir a la dirección de la escuela de manera frecuente

– Notas de parte del maestro sobre mal comportamiento

– Culpar a otro sobre sus problemas y no aceptar responsabilidades

Female elementary school pupil being bullied

Mientras escribía estos síntomas lo único que venía a mi mente es lo siguiente: nosotros los padres nos hemos enfocado mucho en el proveer a nuestros hijos de lo mejor, hablando de bienes materiales, lo cual es correcto, siempre y cuando no sea esto lo que sustituya nuestra verdadera labor,  la cual es inculcar en nuestros hijos valores y, lo que es aún más importante para ellos: NUESTRO TIEMPO, AMOR Y BUEN EJEMPLO.

Colaboración
Arlette Gaona Pliego
Licenciada en Educación Preescolar
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